L’Ostéo4pattes

El Monocordio Humano

Créé le : Lunes 18 de septiembre de 2017 por Antonio Ruiz De Azua Mercadal

Dernière modificaton le : Lunes 18 de septiembre de 2017

"Vaciémonos, seamos cañas, arpas, membranas, cuencos resonantes, convirtámonos en instrumentos para que la Música suceda a través nuestro, pues todos, absolutamente todos, "somos músicos" y tenemos una inimitable melodía que ofrecer" G. Rosales (1)

El hombre primitivo descubrió que al soltar la cuerda de su arco de caza se producía un sonido. No tardó en darse cuenta que este sonido mejoraba cuando se añadía al extremo del arco una calabaza hueca o el caparazón de una tortuga. Se creaba así un instrumento musical de cuerda muy sencillo. En este artículo describiremos algunas analogías entre la guitarra, su música y la armonía y melodía propia del cuerpo humano.

LA MEDULA ESPINAL COMO ELEMENTO ESTRUCTURAL Y MECANICO

La selección natural, facilita que los genes de los organismos con un mejor rendimiento energético pasen a las generaciones futuras. Así tendrán mayor éxito reproductivo aquellos seres cuyos órganos con un a estructura que sea capaz de realizar el mayor numero de funciones biológicas posibles.

Una misma estructura anatómica suele realizar diferentes funciones. Por ejemplo los huesos de las extremidades inferiores son al mismo tiempo elementos mecánicos de la deambulación, órganos de formación de eritrocitos y reservorio del calcio necesario para la vida. La estructura y la función están íntimamente relacionadas. La estructura del sistema nervioso central (SNC) no podía ser una excepción a esta regla.

Hasta hoy se describía a la médula espinal como una estructura anatómica formada por neuronas, axones y otras células de origen ectodérmico cuya principal función era la producción, transmisión e integración de impulsos nerviosos. Desde el descubrimiento de la existencia de la fuerza de tracción medular (FTM) añadimos a estas funciones de la médula la de ser un elemento anatómico estructural y mecánico por ella misma. Los dos hemisferios cerebrales, el tronco del encéfalo, el cerebelo, la médula y el "filum terminale" constituyen una unidad muy compacta. Dicha unidad posee una tensión propia en su interior, la FTM, que se transmite desde sus anclajes, en el perióstio del interior del cráneo (duramadre), hasta la inserción del “filum terminale” en el sacro. Constituye uno de los elementos estructurales más largos del cuerpo humano.

Numerosos autores han descrito otras fuerzas que actúan en el eje longitudinal del cuerpo humano. Entre estas se encuentran las tensiones fasciales y de la piel, las de las cadenas musculares, en especial la posterior, las tensiones debidas a las uniones osteoligamentosas del raquis y las tensiones debidas a la duramadre. Ninguna es más importante que otra y todas ellas se complementan y ejercen su acción al unísono dando como resultante una única fuerza. Actualmente en los tratamientos de medicina manual se tiende a tratar por separado cada una de estas fuerzas; las cadenas musculares son tratadas por los fisioterapeutas, la duramadre por los osteópatas, las uniones osteoarticulares por los traumatólogos, etc. En este artículo nos centraremos especialmente en la tensión propia de la médula espinal, la fuerza de tracción medular (FTM), remitiendo al lector interesado a los numerosos tratados que describen las otras.

Un aumento de la FTM superior a los valores normales tiene consecuencias clínicas sobre la estructura del raquis y sobre la fisiología nerviosa (2).

EL SISTEMA CRANEO SACRO Y SU SIMILITUD CON LA GUITARRA CLASICA ESPAÑOLA

Se puede realizar una analogía entre el conjunto del neuroeje (cerebro-médula espinal–“filum terminale”) en el interior del neurorraquis (columna vertebral) del ser humano con un instrumento musical de cuerda, el monocordio ("instrumento antiguo de caja armónica, como la guitarra, y una sola cuerda") (3). Una versión moderna del antiguo monocordio es la guitarra clásica española de seis cuerdas.

Figura nº 1. El divino Monocordio. Robert Fludd siglo XVII (33).

La cuerda de la guitarra, desde su inserción en la clavija sigue un recorrido libre hasta su anclaje sobre la tapa armónica. Esto nos recuerda las inserciones en el interior del cráneo de la masa encefálica y el recorrido libre de la médula en el interior del canal vertebral hasta su inserción en el sacro mediante una "cuerda" tensa, el "filum terminale" (FT).

En los tratados clásicos de anatomía y de osteopatía se representa gráficamente a la médula espinal centrada en el interior del canal raquídeo y equidistante tanto del contorno óseo vertebral como de la duramadre. Estos dibujos están basados en los estudios anatómicos de cadáveres y han condicionado muestra manera de ver y entender la fisiología y la anatomía del raquis. Por el contrario en las proyecciones sagitales de las RMN de la columna vertebral "in vivo", la médula puede no estar centrada en el interior del canal raquídeo sino que sigue el camino mas recto entre los dos extremos de las curvaturas cóncavas y convexas. Este conjunto nos recuerda la cuerda de un arco de caza y a las cuerdas de los instrumentos de cuerda primitivos de guitarra. Así en la curvatura lumbar la médula entra en contacto con la parte posterior de las vértebras (arcos vertebrales) mientras que en la zona dorsal roza la zona anterior (los cuerpos vertebrales). La duramadre si sigue las curvaturas de la columna, lo que indica que está mas relajada que la médula.

LA ANATOMIA DEL MONOCORDIO HUMANO

Describiremos en sentido descendente los elementos de la guitarra clásica española y sus equivalentes en el cuerpo humano. Seguiremos la terminología descrita en las obras sobre la guitarra clásica española de Gabriel Rosales (4)(5).

Figura nº 2. La guitarra y el Monocordio humano (A. Ruiz de Azúa & J. Elizalde)
Las numeraciones aparecen explicadas en el texto. Para mayor claridad se han suprimido las imágenes 7a et 7b. La cauda equina se representa en la figura 4 de este artículo

1a) Las cuerdas de la guitarra y la regulación de su tensión.

Hasta mediados del siglo XX las cuerdas eran de origen animal. El sonido de la guitarra depende del grado de tensión de sus cuerdas. La tensión se logra girando las clavijas que están en uno de los extremos de la cuerda y es la fuerza restauradora que hace que la vibrar después de la presión que a deformado. Cuanto mayor sea la tensión de la cuerda mayor será la nota fundamental. Mediante el afinamiento de la guitarra se consigue una tensión adecuada, evitando que se estropeen las cuerdas y se produzcan sonidos inarmónicos. La percusión de la cuerda la hace vibrar. Percusiones muy fuertes producen vibraciones intensas que estropean las cuerdas e incluso sus inserciones.

1b) La médula espinal y las variaciones en la fuerza de tracción medular (FTM).

La médula tiene una tensión propia, la fuerza de tracción medular (FTM). Es un elemento de cohesión vertebral en el interior del canal vertebral. La FTM se produce por la diferencia de longitud existente a partir del tercer mes del desarrollo embrionario, entre el neurorraquis (que actúa como continente) y el neuroeje (que actúa como contenido) (6). Todas las situaciones que produzcan una tensión en dicha zona pueden producir variaciones en la FTM temporales o permanentes. Si se superan ciertos umbrales de tensión pueden aparecer trastornos mecánicos o funcionales. Yamada (7) comprobó en experimentaciones con gatos, que tracciones sobre el "filum terminale" (FT) del orden de 1 gramo no producían ningún cambio metabólico en el tejido nervioso de la médula espinal lumbosacra. Tracciones de 2 a 4 gramos producían variaciones del potencial redox mitocondrial de la célula nerviosa, alteraciones del potencial bioeléctrico y una disminución de la circulación intersticial del tejido nervioso. Tensiones de 5 gramos anulaban la actividad bioeléctrica y la circulación intersticial produciendo isquemia y muerte de la célula nerviosa del tejido medular lumbosacro. Es decir, cualquier acción mecánica sobre la estructura de la médula espinal produce variaciones de la FTM y ejerce una acción directa sobre su función, el metabolismo del SNC (la estructura rige la función.

2a) La pala o cabeza de la guitarra. Es una de las dos partes más distales del cuerpo de la guitarra. Es la base en donde se inserta el clavijero.

2b) La cabeza humana. Es una de las partes más distales del cuerpo humano. En el interior del cráneo, que es la estructura ósea de la cabeza, se encuentra el cerebro envuelto por las meninges.

3a) Clavijero de la guitarra (seis clavijas).

En la guitarra española hay seis clavijas. Las clavijas son llaves de mecanismo dentado que, mediante su giro, aumentan o disminuyen la tensión de las cuerdas, permitiendo afinar la guitarra.

3b) Inserciones de la duramadre en seis huesos del cráneo.

Según Sutherland y otros autores osteopáticos, los huesos craneales tienen una cierta flexibilidad gracias a la especial disposición de sus suturas dentadas. La duramadre es la más resistente de las meninges, actúa como periostio de la cara interna de los huesos del cráneo ayudando a fijar sobre ellos a la masa encefálica. Las tensiones producidas en el interior del cráneo y en la médula se distribuyen a través de la hoz del cerebro, la tienda del cerebelo y la hoz del cerebelo (actuando de membranas distribuidoras de tensiones). En seis de los huesos del cráneo las inserciones de la duramadre actuarían traccionando y transmitiendo dicha tensión al conjunto cerebro-médula-"filum terminale" a través de la FTM.

Las inserciones de la duramadre transmiten la FTM a la estructura ósea craneal especialmente en las siguientes estructuras:

1. En el etmoides, mediante la hoz del cerebro en la apófisis "crista galli".

2. En el esfenoides, en las apófisis clinoides posteriores en el extremo de la tienda del cerebelo.

3. En los temporales, en las inserciones laterales de la tienda del cerebelo.

4. En los frontales, en las inserciones de la hoz del cerebro sobre la sutura metópica.

5. En los parietales, en la inserción de la hoz del cerebro sobre la sutura sagital.

6. En el occipital en la inserción de la hoz de cerebelo y alrededor del "foramen magnum".

4a) Cejuela (ceja o cejilla) de la pala de la guitarra.

Está situada en la parte inferior de la pala o cabeza de la guitarra. Posee unos surcos o canales por donde pasan las cuerdas. Las cuerdas se apoyan sobre la cejuela de la guitarra saliendo libres hasta su inserción final en el cordal. Si los surcos o canales son estrechos, se oprimen las cuerdas de forma desigual produciendo sonidos desafinados y oyéndose un "clic" inarmónico.

4b) "Foramen magnum". Está situado en la parte inferior del cráneo, sobre el hueso occipital. Es un orificio por donde pasa la médula espinal. La duramadre se inserta en este orificio y en las primeras vértebras cervicales antes de partir libre por el canal vertebral hasta su inserción en el sacro. Diámetros anchos o estrechos del "foramen magnum" pueden dar lugar a distintas patologías. Son frecuentes los crujidos o "clic" espontáneos producidos por las articulaciones vertebrales en personas con tensiones nivel de la base del cráneo.

5a) El diapasón y sus diecinueve trastes.

Sobre el diapasón discurren libres las cuerdas de la guitarra. Etimológicamente proviene del griego "dia" (a través) y de "son" (todas las cosas). El diapasón no es recto, sino ligeramente curvo. Sobre él se encuentran diecinueve trastes, unas barras incrustadas en la madera que dividen el diapasón en segmentos. Para que la guitarra pueda afinarse bien, la distancia entre los trastes tiene que estar bien calculada. Según los trastes que se presione con el dedo se producen distintas notas musicales. Si los bordes de los trastes sobresalen actúan a modo de filo cortante y estropean las cuerdas.

5b) La columna cérvico-dorsal y sus diecinueve vértebras.

La columna no es recta sino curva (cóncava y convexa). A través del interior de la columna discurre la médula espinal y se transmiten muchas de las informaciones nerviosas del organismo. Las vértebras son los elementos óseos de la columna. En la columna cérvico-dorsal hay diecinueve vértebras, siete cervicales y doce dorsales. Las distancias entre ellas pueden variar tras un accidente, en fracturas osteoporóticas, en degeneraciones artrósicas, etc. Si los bordes de las vértebras tienen salientes (como las hernias discales) o bordes cortantes (como las degeneraciones osteofíticas y las espondilolistesis) se puede comprimir y lesionar la médula espinal o las raices nerviosas que salen de ella. Según la vértebra que se lesione se produce la alteración de uno o de otro nervio raquídeo.

6a) La caja de resonancia de la guitarra. Es una caja, formada por paredes rígidas (fondo, aro y tapa). Al percutir una de las cuerdas de la guitarra a tensión, la caja de resonancia amplifica y modula las vibraciones. Es un espacio ocupado por un fluido, el aire. Los fluidos entran en resonancia con las vibraciones.

6b) El fondo de saco dural en el interior de la columna lumbosacra. En el adulto la médula espinal acaba en el cono medular, a nivel de L1. La duramadre continúa más abajo de L1 formando el fondo de saco dural que tapiza interiormente las vértebras lumbares y el sacro. En este espacio se encuentran diversas estructuras. Por el interior del fondo de saco dural discurre el "filum terminale" (de 1,5 a 3 mm de grosor) que, partiendo del cono medular, se inserta en el sacro a nivel de S2-S3. Por tanto, el "filum terminale" está situado en el interior de un espacio que limita por la parte anterior con los cuerpos vertebrales de la columna lumbar y sacra, y por la parte posterior y la lateral con los arcos vertebrales. Contiene en su interior un fluido, el líquido cefalorraquídeo. En neurocirugía se observa que el "filum terminale" está a tensión por la FTM y su percusión recuerda la de una cuerda de guitarra (signo de la cuerda).

7a) Abanico de la tapa armónica de la guitarra (barras armónicas). Adheridos a la parte interna de la tapa armónica se disponen unos listoncillos de madera en forma de radios de un abanico. Su función es compensar y amplificar el sonido.

7b) "Cauda equina". Los nervios raquídeos lumbares y sacros se esparcen en forma de radios de un abanico en el interior del fondo de saco dural.

8a) El cordal de la guitarra. Es el punto de fijación de las cuerdas de la guitarra sobre la tapa armónica. Si la tensión de las cuerdas supera un mínimo puede transmitir su tensión a la tapa sobre la que se asienta e incluso agrietarla.

8b) S2-S3 a nivel del sacro. Es el lugar de fijación del "filum terminale" (FT) a nivel del sacro. En ocasiones hay tanta tensión que el FT perfora al saco dural con su roce, produciendo fístulas por donde se pierde líquido cefalorraquídeo.

9a) El taco. Se encuentra adherido en el interior de la caja de resonancia uniendo todas sus líneas de presión y dándole una unidad funcional. Gracias a él, la caja de resonancia se mantiene tensa.

9b) El ligamento sacro-coxígeo de la duramadre. Es un ligamento que, partiendo del fondo del saco dural, se dirige hacia el coxis en donde se fija. Por su disposición "parece" anclar y tensar el fondo de saco dural. Crea una continuidad entre la duramadre de la columna vertebral y el coxis.

Figura nº 4. RMN columna lumbar (A. Ruiz de Azúa & J. Elizalde)

Plano sagital de una RMN de columna lumbo – sacra. Paciente de 44 años con una hernia vertebral L1-L2 y protusiones en L3-L4 y L4-L5.

1. L1.

2. Hernia en L1-L2 que protuye en el canal vertebral.

3. La duramadre separada de la parte posterior del cuerpo vertebral por la hernia L1-L2.

4. Duramadre en la zona dorsal del canal medular.

5. Medula espinal.

6. Conjunto “filum terminale” y “cauda equina”.
Elementos de la “cauda equina” en forma de abanico.

LA PARTITURA MUSICAL HUMANA. LA MEMORIA TISUAR

Tenemos definida la guitarra osteopática, el monocordio humano. Ahora describiremos la partitura escrita en los tejidos, los movimientos para ejecutarla y la música que interpreta.

Tradicionalmente cuando hablamos de memoria (consciente o inconsciente) entendemos la producida por la actividad de las células neuronales. En un sentido más amplio también podemos entender como memoria las modificaciones que se producen en los tejidos del organismo durante la vida de un ser vivo por la acción de diferentes tipos de acontecimientos. Algunas de estas modificaciones se producen durante el desarrollo embrionario (constitucionales o primarias) mientras que las demás se adquieren durante la vida (secundarias).

Los tejidos humanos, al igual que otros materiales, pueden contener memoria de las acciones a las que han sido sometidas. La ingeniería de los materiales describe dos tipos de comportamiento frente a una acción mecánica (8): Unos, los materiales elásticos, se deforman sin producir cambios en su estructura, retornando a su antigua forma al devolver la energía recibida. En otros, los materiales plásticos, se produce modificaciones en el interior de su estructura reteniendo para ello una parte o toda la energía recibida. Los materiales plásticos guardan, de esta forma, una memoria de las fuerzas recibidas.

Smith (9), citado por el profesor Elices, llama a los materiales que guardan memoria, "materiales fúneos". Funes era un personaje de Borges con una gran memoria. Los materiales elásticos son "afúneos" por que no tienen la capacidad de modificar su estructura y por tanto no pueden contener memoria. Gracias a sus características los materiales y tejidos biológicos son una fuente de inspiración para la ingeniería de los materiales (10). Actualmente se investigan nuevos materiales orgánicos inteligentes que sean capaces de retener memoria, que sepan adaptarse a las la diferentes condiciones a los que sean expuesto y que maduren y envejezcan como lo hacen los tejidos biológicos. Según el profesor Elices:

"Los nuevos materiales que se diseñen en el futuro no tienen porque seguir mudos, ciegos o sordos, ni permanecer pasivos frente a los ataques del exterior. Los nuevos materiales, de forma parecida a los seres vivos, deberían ser capaces de sentir, interpretar el significado de las sensaciones y obrar en consecuencia. Los materiales del futuro podrán sentir la angustia por el envejecimiento progresivo y el dolor por las agresiones, intentarán reparar los daños y gritarán para pedir ayuda cuando no puedan valerse por sí mismo" M. Elices (11).

Hay una gran variabilidad en las características mecánicas de los tejidos humanos. Algunos tienen características elásticas, otros plásticas y otros características mixtas. Por ejemplo durante las primeras fases del desarrollo embrionario la placa neural, precursora del cerebro y de la médula espinal posee características viscoelástica (12). Esto le será útil durante el desarrollo embrionario ya que se precisa una gran movilidad de los elementos celulares para el remodelado del embrión. Posteriormente en la fase de adulto el tejido nervioso constitutivo del cerebro y de la médula espinal pierde parte de esta adaptabilidad ganando rigidez y surgiendo en su interior una tensión propia, la fuerza de tracción medular (FTM) (2).

Los materiales plásticos y elásticos inorgánicos responden instantáneamente linealmente a las fuerzas a los que se les someten, su deformación es lineal con el tiempo. Los materiales viscoelásticos orgánicos precisan un tiempo para su deformación, son deformaciones es curvas en función del tiempo. Cuanto más rápido se aplique una carga mas resistencia se obtendrá y menos deformaciones se producirán (13).

En el interior de los tejidos hay un movimiento constante originado por las reacciones metabólicas, por el "turnover celular" de la regeneración de las proteínas y otras moléculas celulares y por la movilidad de las células de reparación (macrófagos, fibroblastos, osteoblastos, osteoclastos), de defensa (leucocitos, linfocitos), etc. A pesar de esto, numerosos tejidos se comportan con características similares a los materiales plásticos, es decir los tejidos humanos son capaces de deformarse, y por tanto, son materiales "fúneos". Toda acción sobre un tejido biológico puede producir en el interior de su estructura una modificación, se adquiere otra nueva organización otra información, hay un cambio en la memoria tisular.

Describiremos algunos ejemplos de memoria tisular de los tejidos humanos que son fáciles de observar como son las cicatrices que se producen en la piel, las adherencias en las fascias mas profundas tras una operación quirúrgica, las deformaciones tras la consolidación de un hueso fracturado, las manchas cutáneas tras una quemadura, los dolores tras una queratitis herpética, la inflamación y contracción muscular tras una contusión, la distrofia simpático-refleja (enfermedad de Sudeck) tras una compresión o una fractura, etc.

El monocordio humano tiene una frecuencia de vibración a la que trabaja correctamente, si se supera esta se producen alteraciones en todo el raquis. Estudios en pacientes sometidos a vibraciones con frecuencias superiores a 5 Hz produjeron en estos lumbalgias y otras lesiones en la columna vertebral (13).

En los grandes traumatismos se produce una vibración violenta de todo el cuerpo en un tiempo muy corto. Debido a que el conjunto cerebro-médula-FT posee una tensión propia, la FTM, esta vibración se transmitirá a todo el SNC (14). El tejido nervioso es un material plástico y dicho aumento de tensión puede producir modificaciones y lesiones tisulares y, por tanto, crear una memoria tisular. Todas tienen en común que un acontecimiento externo ha producido una modificación en la organización interna de los tejidos, ha quedado gravado una nueva memoria.

Para fijar esta memoria tisular se requiere cierto grado de organización y un aporte de energía. Se realiza un proceso de "entropía negativa" (15). La entropía es el segundo principio de la termodinámica que afirma que la energía del cosmos tiende a la expansión y no a la concentración. La vida y la evolución de los seres vivos son excepciones a la entropía del universo ya que se producen estructuras cada vez más complejas que requieren concentración de energía (16) (17).

LA INFORMACION PRIMARIA. EL ECTODERMO, EL DIRECTOR TISULAR

Algunas de las informaciones esenciales del organismo deben buscarse en sus tejidos más arcaicos. El ectodermo fue la primera de las tres hojas embrionarias que aparecieron durante la evolución. Las otras dos hojas, el endodermo y el mesodermo, surgieron mucho después. Durante las primeras semanas del desarrollo del embrión de los cordados se produce un engrosamiento en la superficie del ectodermo que dará lugar a la placa neural. Posteriormente se produce la invaginación y cierre de esta placa neural formándose el tubo neural, origen de la médula y de la masa encefálica.

Alrededor de ese primer eje longitudinal, que corresponde al tubo neural, se organizará el resto de la formación del cuerpo del embrión. Bajo la influencia de ese primer eje se regirá la formación de todos los demás elementos del raquis como son la notocorda y los somitos (18).

En los cordados, el ectodermo, es por su antigüedad la hoja embrionaria más antigua y próxima al origen de la vida. Sus funciones fisiológicas y estructurales son componentes primarios de la vida.

En los tejidos la organización es sinónimo de información. La adquisición y conservación de energía se asocia a una menor tasa de renovación de estructuras. Los tejidos mas organizados, como son los tejidos nerviosos, requieren una menor tasa en la renovación de sus estructuras internas. Su metabolismo es menos activo que los derivados mesodérmicos. El tejido nervioso en el organismo ocupa una función directiva y los tejidos mesodérmicos una función trófica (nutritiva) (19).

En osteopatía al hablar de las alteraciones mecánicas y estructurales del cuerpo humano, nos referimos principalmente a las alteraciones producidas en los tejidos derivados del mesodermo como son el tejido muscular, el tejido óseo, los tendones, las fascias (como las tres meninges), etc. No se suele tener en consideración la importancia mecánica propia de los tejidos derivados del ectodermo, cuyas anomalías pueden traer como consecuencia patologías en el desarrollo del cuerpo humano.

LA ENTROPIA. LA MUSICA DEL UNIVERSO

La vida se realiza acoplada a gradientes de degradación o disipación de energía. La energía electromagnética llega a la Tierra desde el cosmos en forma de luz (fotones), es recogida por la fotosíntesis de los vegetales y concentrada en forma de compuestos de alto nivel energético (entropía negativa).

“La vida es ciertamente un proceso cósmico de aumento de organización”. R. Margalef (19)

Posteriormente esta gran cantidad de energía organizada se irá consumiendo en las sucesivas etapas de la cadena trófica. Es una cascada energética que desde niveles con una gran concentración de energía (las plantas) desciende hasta los de más baja concentración energética. Acoplados en diferentes escalones de esta cascada se encuentran los diferentes seres vivos (animales herbívoros, animales carnívoros, etc.).

A su vez en el interior cada organismo de un ser vivo se encuentra una cascada de disipación de energía propia, cuyos escalones son los diferentes tejidos que lo componen. Este salto energético va asociado a un flujo de electrones y permite a los tejidos la capacidad de producir trabajo en forma de movimiento, de calor y de las reacciones metabólicas necesarias para la vida.

“Los organismos y los ecosistemas son manifestaciones materiales del puente o ruta que va desde la captura de fotones hasta el sumidero final de energía” R. Margalef (19)

Al final de todas estas cascadas la energía recibida del cosmos se habrá disipado en forma de calor y de otras radiaciones electromagnéticas y devuelta al espacio de donde vino para contribuir a la entropía y expansión del universo. Su paso por la vida en la Tierra solo será un enlentecimiento de esa expansión.

“La vida no tiene prisa, el flujo de energía se retrasa al pasar por toda la cadena de la vida. Sólo se retrasa el ciclo”. R. Margalef (19)

La entropía es la música del universo con la que baila la diosa Shiva cósmica, esa música que llevamos en el interior de todos nosotros (20).

Si un ser vivo o un tejido se desconecta de esta cascada de disipación de energía, su materia pasa a ser materia sin vida. No se puede entender al cuerpo vivo como un sistema cerrado energéticamente, sin conexiones con su entorno. Cuando muere la energía retenida por la estructura del cuerpo de su cuerpo ya no realiza ninguna función, no puede ser retenida por un sistema organizado de entropía negativa y vuelve a la expansión. La estructura, la función y la energía están íntimamente unidas.

“En los sistemas vivos, persistencia estructural y función son inseparables de modo que la estructura es, ni más ni menos, un sistema de disipativo de energía” R. Margalef (19)

MOVIMIENTOS ESPONTÁNEOS EN EL CUERPO (LA RESONANCIA EMOCIONAL)

En física la liberación de energía se manifiesta, entre otras, en forma de radiación (como el calor) o de movimiento. También con el movimiento y el calor se produce la movilización de la energía retenida en los materiales plásticos.

Los tejidos del cuerpo humano también desprenden calor y produce algunos movimientos rítmicos espontáneos no conscientes. Para entender procedencia de alguno de estos movimientos debemos recurrir al estudio de los antiguos cordados, como los peces, de los que descendemos. La actual constitución del hombre es fruto de su evolución. Los cordados son animales segmentados en miómeros (unidad básica del raquis). La contracción alternativa de los miómeros produce flexiones laterales a cada lado del cuerpo. Se producen ondas que se propagan de delante a tras. El resultado es una reacción sobre el agua con una fuerza de propulsión hacia adelante, es el llamado movimiento ondulante o anguiliforme (21). Algunos de los cordados primitivos eran cazadores y sus movimientos ondulatorios evolucionaron a movimientos oscilantes, que apoyándose en dos "fulcrum" de su cuerpo, permitían rápidos impulsos ideales para la caza (movimiento oscilante). El movimiento de los peces se regía por un sistema nervioso muy primitivo. Posteriormente, algunos peces se adaptaron a la respiración aérea surgiendo el "filum" de los anfibios. Estos se desplazaban sobre sus cuatro extremidades (tetrápodos) en forma oscilante utilizando dos "fulcrum" uno en la cintura escapular y el otro en la cintura pélvica. Los anfibios también utilizan como órgano de propulsión su propio cuerpo (22). Con la aparición de los homínidos hace unos 3,5 M.a., empezó a adquirirse la posición bipodal pero continuaban utilizando en la marcha coordinados los dos “fulcrum” el de la cintura pélvica y el de la cintura escapular. Sólo hace 1,2 M.a. la columna vertebral de los homínidos empezó a adaptarse a caminar erecto (23).

Al mismo tiempo que hubo una evolución en el movimiento de los cordados también evolucionó su sistema nervioso. Las funciones motoras empezaron a ser racionales y tomaron asiento en la corteza cerebral de reciente aparición quedando postergados los movimientos involuntarios estereotipados al tallo cerebral. La corteza cerebral rige el orden de las contracciones musculares que realizan los movimientos involuntarios inconscientes. A si movimientos simples como la extensión, giro y rotación del cuerpo están regulados por núcleos del diencéfalo y del mesencéfalo. El tono motor está regulado por los ganglios basales del tallo encefálico (24). Las enfermedades de los núcleos basales del cerebro como la corea, etc. producen trastornos de esos movimientos primarios sobre los cuales la voluntad no tiene ninguna acción. Con las lesiones de la base del encéfalo de los animales de experimentación, se obtienen distintos patrones de movimientos clónicos involuntarios. Hay ciertos patrones de movimientos enmascarados y fijados en el inconsciente que son la base sobre las que ha evolucionado la forma de moverse los hominidos.

En la misma base del cerebro, encontramos los centros nerviosos que rigen los movimientos involuntarios y las zonas que rigen los instintos y las emociones, el sistema límbico. No es de extrañar que movimientos involuntarios y emociones estén íntimamente relacionados.

La música propicia estados emocionales ligados al movimiento del baile. También el baile y la música se usan en algunas prácticas religiosas para inducir estados emocionales (derviches, bailes de tribus indígenas, etc.). Así mismo el baile es utilizado como método de terapia por los psicoterapeutas.

Otros tipos de movimientos espontáneos han sido descritos en las diferentes áreas de las ciencias de la salud. Entre ellos destacamos el movimiento respiratorio primario (MRP) descrito por algunos osteópatas y los movimientos psico-miokinéticos descritos en la teoría motriz de la conciencia (TMC). Los iniciadores del estudio de la TMC fueron Charles Darwin (25) y William James (26) en el siglo XIX, siendo posteriormente desarrollada y ampliada en el siglo XX por numerosos investigadores entre los que se destaca Emilio Mira y López (27) (28).

El Dr. Mira y López estudió la actividad muscular propioceptiva en relación con la personalidad a través de un test expresivo, el "Psicodiagnóstico miokinético" (PMK). Con el PMK se realiza el diagnóstico psíquico a través de las características de ciertos movimientos realizados por el hombre. Tal como describía Mira y López:

"Cualquier actividad mental considerada desde un punto de vista objetivo es una sucesión de actos que se desarrollan sobre plataformas actitudinales previamente formadas; así, cada cambio de conducta se traduce en un cambio de las tensiones musculares y altera su forma de equilibrio" E. Mira y López (27).

Es decir, para poder pensar nuestro cuerpo adopta una posición previa (actitud). Nos situamos en el espacio activando determinados grupos musculares e inhibiendo otros. De la misma manera, no podemos realizar un movimiento determinado sin antes predisponernos mentalmente. Según la TMC el conocimiento es una experiencia motora que se realiza a través de la actividad muscular propioceptiva. Se produce una interacción, un "biofeedback", con las imágenes según un esquema motor. Esto hace que se produzcan constantemente en el cuerpo pequeños movimientos espontáneos en relación con nuestros pensamientos y estado emocional. Estos pequeños movimientos se desarrollan involuntariamente y normalmente no son percibidos. Todo esto se puede poner en evidencia con técnicas cinematográficas de alta velocidad, con el estudio del trazo (PMK) y con test grafológicos (29). En la escritura dibujamos (grafiamos) el movimiento. La palpación entrenada del osteópata también puede detectar estos movimientos. Según el estado emocional del paciente estos movimientos tienen un ritmo, una amplitud y armonía propios de cada individuo y de cada situación.

Todos estos movimientos que hemos descrito por separado se producen al unísono y coordinados en el interior del cuerpo humano por lo que es difícil observarlos espontáneamente.

Como vemos el movimiento es algo mas que la activación de grupos musculares con el fin de conseguir el desplazamiento de un lugar a otro. El movimiento está íntimamente relacionado con la conciencia.

EL TRATAMIENTO OSTEOPATICO Y LA ACCION DE TOCAR LA GUITARRA

Para realizar algunos tratamientos osteopáticos el osteópata realiza algunas acciones que requieren por su parte posicionamientos que nos recuerdan la forma de tocar la guitarra.

Figura nº 5. Semejanzas en los posicionamientos del guitarrista y del osteópata (A. Ruiz de Azúa & J. Elizalde)

El osteópata visualiza y trabaja tensiones en el eje cráneo-sacro, aumentándolas o disminuyéndolas como si se tratara de una cuerda a tensión. Hace vibrar esta cuerda y acompaña con sus manos los movimientos que se producen en los tejidos del cuerpo, buscando la armonía cinética y corrigiendo las restricciones mecánicas la perturban. Con el contacto de la mano pone en comunicación a la memoria tisular de los tejidos lesionados con los de su alrededor. Este contacto con la mano permite que se produzcan el gradiente de disipación de energía entre los tejidos. El calor y el movimiento serán los vectores de esta circulación de energía. Se favorece la entropía en el interior del cuerpo, la conexión con la cascada energética permitiendo el restablecimiento de los mecanismos de autocuración, uno de los principales conceptos de la filosofía osteopática de Still (30).

También Still (30) destacó la interrelación existente entre la estructura y la función de un órgano (la estructura rige la función), es decir al actuar sobre una estructura, como es el neuroeje, influimos sobre su función, la actividad neurofisiológica.

La infancia es una edad del máximo interés en osteopatía. El raquis del recién nacido posee una sola curvatura y el cono medular está situado a nivel de L3. Durante el crecimiento aumenta la diferencia entre la longitud del neuroraquis y la del neuroeje produciendo la migración relativa del cono medular de L3 a L1 y la aparición de las tres curvaturas. Durante esa edad la osteopatía pueden acompañar a esta migración para que sea armónica, evitando que las tensiones externas lo bloqueen y produzcan un aumento de la FTM.

Los tratamientos osteopáticos respetan y acompañan los movimientos espontáneos que se producen en el cuerpo. Son un diálogo con la melodía cinética y emocional que encuentra en el cuerpo del hombre. En un cuerpo sano estos movimientos son suaves, rítmicos y armónicos.

"Cuando el cuerpo está lleno de salud y de vitalidad, cada órgano emite vibraciones que se modulan armoniosamente con las manifestaciones mentales, emocionales o espirituales." V. Frymann (31)

Estos movimientos que se producen espontáneamente en el interior del cuerpo son seguidos por el osteópata. Esto no es no es molesto ya que no se sobrepasan los límites articulares fisiológicos y de esta forma no dañan las estructuras anatómicas. El cuerpo protege con el dolor y con la contracción muscular los movimientos articulares que le puedan dañar.

Los movimientos bajo nuestras manos se perciben de diferente manera según nuestras manos sigan el sentido de estos movimientos o las manos queden fijas. Si siguen los movimientos sin oponerse se percibe la amplitud, su ritmo, su fuerza vital. Si nos oponemos a estos movimientos con una palpación estática provocamos una resistencia y lo que observamos es la respuesta a nuestra oposición, la lucha contra nuestro freno. Es decir con el acompañamiento observamos la expresión de movimientos libres y espontáneos.

Las emociones están ligadas a nuestros movimientos. En algunos pacientes que pasan por estados emocionales determinados encontramos algunos patrones de movimientos musculares que se repiten. A sí podemos observar movimientos rápidos y cortos, oscilantes largos y lentos, entrecortados, etc. Esto es evidente en la fase maníaca o en la depresiva de los maníacos depresivos. También los compositores musicales escriben en las partituras musicales patrones ya establecidos de melodías y ritmos para inducir ciertos estados emocionales como el miedo, tristeza, alegría, indecisión, etc. (por ejemplo la música de las películas de cine que acompañan las situaciones de miedo, intriga, etc.). Para ello utilizan los intervalos musicales (distancia o diferencia de altura que hay entre dos notas). Es interesante observar que en muchas ocasiones lo que más influye en el estado del ánimo es el silencio que se produce entre la ejecución de dos notas o en el salto de una nota en el desarrollo de una escala musical. En osteopatía también se buscan y respetan los silencios aparentes en los movimientos involuntarios de los tejidos, los "Still point", que son momentos importantes en el tratamiento.

"Toda idea está acompañada de un movimiento y acompañando un movimiento podemos inferir el tipo de idea". Carpenter (27)

Los movimientos oscilantes son una constante en el Universo, en la vida del hombre y en la música del guitarrista. Recibimos la energía que nos da la vida en forma de luz solar (onda electromagnética). En nuestro cuerpo se expresa con movimientos oscilantes anclados en niveles profundos de la conciencia y comunicamos nuestras emociones mediante ondas vibratorias en el aire, un fluido, producidas por el movimiento oscilante de las cuerdas de una guitarra.

El observar al guitarrista crear su música nos ayuda a entender a los antiguos osteópatas como Still. Trataban al ser humano en todos sus planos, sin limitarse a ver en la enfermedad una simple disfunción somática.

El osteópata con el cuerpo del paciente actúa como el guitarrista con la guitarra; realiza con sus manos algo más que una sucesión de movimientos o manipulaciones razonadas y bien ejecutadas.

"La música es el arte de combinar la melodía, el ritmo y la armonía. La melodía es hacerse preguntas y dar respuestas a estas preguntas, y esto pertenece a la razón. El ritmo es ordenar estados de conciencia, y pertenece a la voluntad. La armonía es el arte de conjugar las cosas de equilibrarlas, de ordenarlas, y esto pertenece al corazón" G. Rosales (32)

"La guitarra es uno de los instrumentos más completos de la orquesta, pues es factible de ser utilizado en función de los tres elementos esenciales de la música es decir, la armonía, la melodía y el ritmo.” G. Rosales (4)

AGRADECIMIENTOS:

A Manuela Rangeard, Gabriel Rosales y Juan Elizalde por su inestimable ayuda.

BIBLIOGRAFIA:

1) Rosales, G. 2001. Imagine. Revista Metanoia. 34:16-19

2) Ruiz de Azúa Mercadal, A. 2002. La force de traction médullaire. Apo Still. Académie d´Ostéopathie de France. nº 11-12:7-14

3) Real Academia Española. 1989. Diccionario manual e ilustrado de la lengua española. Espasa Calpe, S.A. Madrid.

4) Rosales, G. 1997. Cábalas con la guitarra. Sociedad general de autores de España. Madrid.

5) Rosales, G. 2001. Quién podría negarlo. Revista Metanoia. 31:21-23.

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29) Ruiz de Azúa Mercadal, A. 2002. Algunas semejanzas entre el PMK y el grafoanálisis. Agrupación de Grafoanalistas Consultivos de España. 28:15-24.

30) Still, A. T. 1946. Philosophy of Osteopathy. Reprinted by Academy of Applied Osteopathy.

31) Frymann, V. M. 1968. The physian´s responsability to man. Yearbook of A.A.O. La Jolla. Californie.

32) Rosales, G. 2001. Extraído del vídeo de su entrevista en el programa de televisión, "Perfils mediterranis". Canal-4.TV. Palma de Mallorca. 2001.

33) Fludd, R. 1617. Utriusque Cosmi. Oppenheim.



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