L’Ostéo4pattes

090 - Osteopatía y trastornos del comportamiento

"La Dépêche" del lunes, 16 de enero de 2012, por Stephan Cayre
Créé le : Sábado 8 de noviembre de 2014 por Juliette Linck, Stephan Cayre

Dernière modificaton le : Jueves 7 de diciembre de 2017

Las técnicas manipulatorias tienen un cierto interés en el tratamiento de las patologías comportamentales. Aquí explicamos por qué.

Una observación regular de los propietarios de animales que han sido seguidos en consulta de osteopatía es un cambio comportamental, observado mientras que no fue considerado a priori.

En efecto, las sesiones de manipulaciones tienen a veces un efecto inesperado: los animales hipersensibles salen menos sujetos a sus reacciones bruscas y poco controladas.

Por lo tanto de esta observación, nos interesamos por la posible eficacia de las técnicas osteopáticas en algunos trastornos comportamentales que tenían como punto común una emotividad fuerte del paciente. Las reacciones del animal en estos trastornos escogidos son la ansiedad, manifestada por los síntomas clásicos bien conocidos, y de la agresividad, particularmente en caso del gato.

La primera posibilidad de interacción, ampliamente verificada por otro lado, se debe a una irritabilidad post-dolorosa. En efecto, los genes y los dolores sordos y / o latentes son un origen clásico de manifestaciones de hipersensibilidad. La desaparición de las zonas de tensiones conjuntivas induce una baja de la secreción de las hormonas del estrés, y favorece pues la vuelta a un comportamiento que se puede caracterizar de normal.

En casos de trastornos comportamentales de irritabilidad exagerada, debemos pues buscar a un dolor latente tanto al nivel de un enfoque alopático que al nivel de un enfoque osteopático : la ausencia de un dolor objetivado por el practicante alópata debería motivar una consulta osteopática antes de pasar a la etapa siguiente en el paso diagnóstico usual.

La segunda posibilidad de interacción es más sutil. Pasa por una intervención del osteópata al nivel craneano. En efecto, le recordamos que uno de los enfoques osteopáticos clásico se efectúa por el Mecanismo Respiratorio Primario (MRP), y que éste tiene su origen en la pulsatilidad cerebral, el fenómeno bien conocido y documentado.

Uno de los efectos de las manipulaciones osteopáticas craneanas es eliminar las cefaleas, a menudo responsables de trastornos del comportamiento pero muy difícil de acotar en el momento de un enfoque semiológico clásico. Es la presencia de un MRP craneano disminuido de amplitud pero aumentado en frecuencia, asociado con disfunciones frecuentes del hueso occipital o del atlas, que orienta al terapeuta hacia una presunción de dolores de cabeza.

Pero, el tratamiento puede intervenir más en profundidad, teniendo una acción sobre las membranas de tensiones recíprocas y pues sobre los ventrículos cerebrales. Entonces es posible para el practicante de tener una acción indirecta sobre los elementos estructurales internos del encéfalo que intervienen en la mecánica emocional (miedo, cólera, etc.) y pues en el comportamiento. Entonces, es necesario tener un buen conocimiento de la anatomía del encéfalo.

Sin embargo, los resultados obtenidos por este enfoque son a veces sorprendentes.
Esta vía, reciente, permite descifrar según un procedimiento totalmente nuevo de las patologías comportamentales a veces difíciles de acotar.

Aunque la osteopatía puede pues presentar un interés evidente en ciertos trastornos del comportamiento, hay que acordarse los pasos clásicos diagnósticos y terapéuticos en caso de síndromes referenciados por nuestros colegas conductistos. Es interesante considerar la posibilidad osteopática como un elemento de acción suplementario sobre los trastornos comportamentales, y no querer sustituir uno del enfoque al otro, a riesgo de privarse de una metodología ya verificada desde hace tiempo.



Notez cet article
0 voto






Portada del sitio | Contacto | Mapa del sitio | Conectarse | Visitantes : 69 / 753088

Seguir la vida del sitio es 

Sitio desarrollado con SPIP 3.1.8 + AHUNTSIC